Un cifrado que es su propia clave
ROT13 desplaza cada letra trece posiciones. Como el alfabeto tiene veintiséis, aplicar ROT13 dos veces devuelve el texto de partida. Por eso no hay botón « codificar » ni botón « descodificar »: es la misma operación. Los matemáticos lo llaman una involución, y en ello reside toda su elegancia.
Puedes comprobarlo aquí mismo: el resultado de la segunda aplicación aparece junto al primero.
ROT5, ROT18, ROT47: para qué sirven las variantes
- ROT5 solo toca los dígitos, desplazados cinco. Útil cuando el texto contiene números que ROT13 deja intactos.
- ROT18 combina ambos: letras 13, dígitos 5.
- ROT47 cubre los 94 caracteres ASCII imprimibles, puntuación incluida. El resultado es ilegible hasta en su forma, cosa que ROT13 no consigue.
- ROT-N: cualquier desplazamiento, lo que equivale al cifrado César.
Ninguno es un cifrado real. ROT13 oculta la respuesta de un enigma, el final de una película o el remate de un chiste; no protege información.
Preguntas frecuentes
¿Es seguro ROT13?
No, ni lo pretende. No tiene clave: quien reconoce ROT13 lo descodifica al instante. Es una venda cortés, no un candado.
¿En qué se diferencia del cifrado César?
En el principio, en nada: ROT13 es el cifrado César con desplazamiento fijo de 13. Ese desplazamiento concreto le da la propiedad de involución.
¿ROT13 modifica los acentos?
No. Solo se desplazan A-Z y a-z; acentos, dígitos y símbolos quedan igual, salvo en ROT47, que afecta a toda la puntuación ASCII.